6 filmes esenciales que todo cinéfilo debe ver, según Richard Linklater

Cuando no está haciendo filmes, Richard Linklater (Before Midnight, 2013; Boyhood, 2014) aprovecha el tiempo para verlos, apreciarlos y analizarlos, y, durante 30 años, la Austin Film Society (Sociedad de Cine de Austin) le ha proporcionado una excusa para hacer precisamente eso. Desde que Linklater fundó la AFS en 1985, la organización no lucrativa ha jugado un papel clave en la difusión y exhibición de una amplia gama de filmes a la comunidad cinematográfica local. Para conmemorar su 30 aniversario, Linklater ha programado 30 Years of AFS Programming (30 años de programar en la AFS), un ciclo que recién ha comenzado y que se extenderá hasta el 22 de diciembre de este año.

En una conversación con Indiewire sobre la programación, Linklater señaló:

No hay manera de que pudiéramos representar 30 años de programación sin mostrar 300 películas. Estoy tratando de mostrar la superficie. Esto es sólo el primer lote.

Después de cada proyección, Linklater se involucrará con el público, que en su mayoría es una audiencia de jóvenes universitarios:

También para mí es un nuevo viaje personal. Varias de las películas no las he visto desde hace mucho tiempo. Me gusta enfocarme en un punto de vista histórico, pero no académico. No me pongo de exigente a preguntarles, me interesa más que manifiesten su sentir y su pensar respecto a los filmes que ven.

A continuación presentamos las seis películas que Richard Linklater considera que todo cinéfilo debe ver; la lista incluye los comentarios del director estadounidense.

Masculin féminin

Dir. Jean-Luc Godard, Francia, 1966.

En los años ochenta, cuando estábamos empezando la Film Society, cada año era una nueva película de Godard. Hail Mary fue un gran problema el año que empezamos la Sociedad de Cine porque se podía ver en el resto de los cines. Masculin féminin había estado fuera de escena y era muy difícil de ver. La primera vez que vi este filme fue en la Universidad de Texas, donde tenían una copia. Un par de años después, la Film Society hizo una retrospectiva de Godard. Para mí, es una de las más interesantes películas del director francés. Es un retrato de la juventud y la forma en que lo describe. Fue la película de su momento. Está plagada de actuaciones increíbles; es uno de los mejores papeles de Jean-Pierre Léaud. Godard ha sido una de las grandes influencias en todo el mundo del cine. Espero que las nuevas generaciones sean conscientes de eso, pero creo que aún no hay alguien que se le asemeje. ¿Dónde está ese joven radical inundado de cuestionamientos, de tecnología? Él tenía ese tipo de películas de protesta ingeniosas. Hay mucho humor entre la angustia y la protesta de Masculin féminin, pero que va creciendo paulatinamente.

Los olvidados

Dir. Luis Buñuel, México, 1950.

Una gran cantidad del cine tardío de Luis Buñuel y sus películas europeas son geniales. Mostraron mucho, recibieron nominaciones a los Oscar, y cosas así. Son las películas de México, para mí, que son el absoluto. Las películas mexicanas de los años cincuenta parecen conforman su gran década. Hay muchas grandes obras, pero me quedo con Los olvidados. Esa fue la primera –y, vamos, hay que decirlo así: es una de las grandes películas sobre adolescentes, si se me permite llamarle así–. Es una hermosa y triste historia; sin esta película es imposible pensar en la existencia de Pixote, Ciudad de Dios y Over the Edge. Es la máxima representante de un gran género: el adolescente con problemas. Esta película de Buñuel tiene ese ambiente neorrealista, y sin embargo es muy surrealista. Todas estas bellas secuencias de sueño de movimiento lento salen de la nada. Son simplemente impresionantes.

Pickpocket

Dir. Robert Bresson, Francia, 1959.

En cierto modo, esta es la película más accesible de Robert Bresson. No hay nada divertido en ello, pero es tan rápida - una película perfecta. Con cada corte, no hay ritmo fuera de lugar. Las películas posteriores aún tenían ese mismo impulso formal, pero Pickpocket - tal vez debido a la naturaleza de la misma, ¡el hombre está en sus pies! - Es breve y sustancioso. Nunca sientas que algo sobra o falta en una película de Bresson. Él es el más elíptico, hermoso, sutil y limpio narrador cinematográfico. Y Pickpocket es una muy buena historia basada en Crimen y castigo. En los ochenta, Bresson hizo L'Argent, y esa misma década la programamos. Esa fue la primera película de Bresson que vi, y me dieron ganas de ver más. Entonces organizamos una gran retrospectiva de Bresson porque quería ver todas sus películas.

Portrait of a Female Drunkard. Ticket of No Return

Dir. Ulrike Ottinger, Alemania, 1979.

Ulrike Ottinger fue la más real y experimentada de todos los cineastas de la Nueva Ola Alemana. Ella es una artista fascinante; es más radical que Fassbinder, Herzog y todos esos tipos. Ella es tan fresca como ellos, pero en un nivel completamente nuevo. Esta película no tiene ningún diálogo, se centra en los gestos de la mujer. Es una obra que quiero ver de nuevo porque quedé fascinado la primera vez que la vi. Me gustan los alemanes radicales: Werner Schroeter y Ulrike Ottinger. Quiero mostrar este filme a un grupo de gente y ver lo que piensan, porque yo recuerdo mi primera impresión: “Esto es fascinante".

New York, New York

Dir. Martin Scorsese, Estados Unidos, 1977.

Hay gente que señala que este tipo de filmes no funcionaría. Lo programé anteriormente como parte de un ciclo musical y el público lo mantuvo en muy alta estima. Creo que New York, New York es uno de los más complejos musicales modernos. Todavía es brutal. Jimmy Doyle no es tan diferente de Jake LaMotta - uno es un boxeador y uno es un saxofonista. Es un hombre apasionado e impaciente. Es una película tan audaz - y muy personal. Era algo que significaba mucho para la gente que trabajó en ella.

The Ceremony

Dir. Nagisa Oshima, Japón, 1971.

Soy un gran admirador de Nagisa Oshima. Él era uno de los directores japoneses más radicales en los años 60. Él es un maestro. Sus películas en Cinemascope fueron especialmente hermosas. The Ceremony es intenso, es otro drama familiar multigeneracional sobre la historia de Japón. Es muy ambicioso tanto en la familia y el nivel político. Yo no lo he visto en mucho tiempo, pero recuerdo que pensé que era una obra maestra como muchas de sus películas. Oshima estaba esquivando censores infelices con su mensaje político sobre el Japón de la posguerra. Él siguió y respetó su camino haciendo este tipo de películas.


Fuente: EnFilme / LFG (@luisfer_crimi) / Fuentes: Indiewire, Austin Film Society